Al salir del hotel parecía que iba a salir el sol pero nada más lejos, a mitad de mañana llovía todavía y hacia una rasca del copón, que me ha hecho volverme a cogerme más ropa después de comer.
Algún lector de este blog (cabroncete), me ha comentado que siga contando historias de Paco Martínez Soria...jeje...pues que sepas que la maleta que me compré expresamente para este viaje lo hice en una tienda de Plaza en ZGZ que se llama Paco Martínez, así que algo de él llevo encima ;)
Más de un careto de estos habré puesto ya jaja...
..bueno, al grano, que hoy no es mucho..
Hoy había quedado con Ayumi para ver el museo Edo, o lo que es lo mismo, toda la historia del antiguo Tokio, fundada hace más de 4 siglos por Tokugawa Ieyasu y que se convirtió en el centro económico y político de Japón.
Os dejo el panel de la entrada, en inglés eso sí..
El museo es bastante grande y está lleno de maquetas recreando escenas y calles de la ciudad, en un trabajo de micos. Hay prismáticos para usar en los bordes de las maquetas, no os digo más...
Sé de un Renshi que hubiera disfrutado aquí...
El resto son muchos papiros con declaraciones del Shogunato Tokugawa y cosas así, esculturas, monedas de la época, palanquines, alguna katana, utensilios, recreaciones a escala de la vida diaria, etc...
Aquí el señor Tokugawa..
Aquí pone que es el jefazo del clan Minamoto..
...y aquí que es Shogun
..y esto es un yatsutsugu (la pequeña)....y no es precisamente un abrecartas de la época..
A lo tonto nos hemos pegado 3 horas dentro. Cansados y con ganas de comer nos hemos metido en un restaurante estilo chino antiguo en Tokyo Central, otro pedazo de estación de metro (pequeñas ciudades subterráneas...te puedes hacer la picha un lío como te despistes un poco). Eso sí, como preguntes a un poli despistado que ande por ahí, con una amabilidad extrema hará lo posible por ayudarte.
La educación y el respeto a los demás en esta sociedad es impresionante.
Una pobre anciana que me pisó sin querer el otro día mientras veía un kabuki en un parque (teatro típico), se deshizo en disculpas e inclinaciones, ni que la fuera a matar...Con la mano le hice ademán de que parase que le iban a quebrar las lumbares a la pobre.....debió ser que yo llevaba gafas negras y aquí está relacionado con los yakuza o mafia y debió pensar que me quedaba con su matrícula. La verdad es que muy pocos llevan.
..A la tarde y tras pasar por el hotel a cogerme abrigo me he acercado a Akihabara, o como la llaman aquí Akiba, la zona de comercio electrónico a lo bestia, todo tiendas de foto, música, libros, etc.
Es una plaga de neones, carteles luminosos y grandes almacenes, aunque me impresionó mucho más Shinjuku, barrio del que pondré fotos dentro de unos días..
Esto sigue siendo Akiba
Hay edificios enteros de varias plantas dedicados a maquinitas de echar moneda y un robot tratando de coger el regalo, con chorradas enormes dentro. Otros locales de juego a planta de calle desprenden un sonido atronador cuando se abren las puertas automáticas y se ve a la peña enferma con el juego.
Esta es otra diversión..maquineta estilo japo....cosas de estas hay a patadas..
En fin, un barrio para pasar un rato si te gustan los cachibaches, las luces, sonidos, pero al que no pienso volver en principio.
Al salir de aquí llovía salvajemente y tras ponerme de agua como un cristo he tomado camino de la cama.
Por el metro la peña es de lo más curioso, aunque lo que más abunda es gente encorbatada, currelas de oficina que tienen pinta de echarle más horas que un reloj, y sin rechistar que es de mala educación...
Muchos van sobados del todo y otros de pie con los ojos cerrados, como si aprovecharan hasta el mínimo segundo para descansar algo. No me extraña, trabajar en esta ciudad debe ser una locura.
Estos 3 ya estaban desnucados...
Y hoy poco más, que no estaba el día para mucho.
Mañana no podré escribir que salgo en bus nocturno hacia la prefectura de Iwate, en el norte.
Vamos a una localidad que fue arrasada por el tsunami en la costa. A ver qué tal está el tema por ahí, ya os contaré.....
Sayonara


Interesantes crónicas, las voy siguiendo desde el primer día. A seguir disfrutando.
ResponderEliminarCarlos A. Pardo