Powered By Blogger

sábado, 7 de abril de 2012

Picnic, bombas y peces de colores

...bien, como me temía, acabé durmiendo en el suelo, aunque eso sí, encima de un futón, como mandan los cánones aquí... La verdad es que se duerme bien, aunque a las 7,30 tocan diana, aunque sea domingo...



Ayer tocó clase de cocina japonesa, porque hoy había que llevar viandas a un picnic que hemos hecho en lo alto de una colina, de donde se divisaba la bahía de Nagasaki...curiosamente ciudad fundada por marineros portugueses.
Total que a mí me tocó preparar sakuramochi, o bolas de arroz rellenas de anko (pasta dulce similar a chocolate hecha con judías rojas), y todo esto envuelto en hojas frescas de cerezo japonés. He aquí el resultado:



La verdad es que estaba bueno (la hoja inclusive)...
Lo cierto es que el picnic ha sido un poco cognazo. Hemos estado con la hermana de Ayumi (la amiga que me acoge estos días), sus hijos y amigos suyos con más hijos, y aparte de las respectivas inclinaciones por aquí y por allá nada especial...
...ah bueno sí, estos enemigos del tenedor me han hecho comer una quiche lorraine con palillos, algo así como hacerlo con una pizza. Mis esfuerzos por no defraudar a la parroquia han sido en vano, y mi frustración ha subido cuando a última hora he visto a uno de los colegas coger un cacho con el finger, como quién no quiere la cosa...
He aquí el grupo:








Antes de subir al picnic a comer me ha dado tiempo a ver el Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki, levantado a escasos metros del epicentro de la explosión, aunque según he entendido, la bomba (peazo bomba), explosionó a 500m. del suelo, y lo puso a casi 6000ºC. Se cepilló a más de 200.000 personas, prácticamente todo ser vivo en 3,5km. a la redonda.
Esta es una reproducción del artefacto en cuestión:







Total que la actual Nagasaki tiene poco más de 70 años, aunque sus tranvías parece que tienen más..


La verdad es que es una ciudad algo extraña, más familiar de lo que me esperaba, sin grandes alturas pero a la vez algo caótica...pero no puede ser de otro modo cuando esta gente le pone calcetines a las sillas...(lo juro, las sillas de esta casa llevan calcetines...aparte de que es un caos de cosas, nada que ver con el orden que yo esperaba ver de puertas para adentro)...


He tenido ocasión de ver ya los primeros sakuras (cerezos japoneses), que dan un colorido entre blanco y rosa a los parques de por aquí)...los abuelitos del lugar se entretienen pintándolos a la acuarela:



Estos estaban en la plaza conmemorativa de la explosión atómica, junto a un monolito erigido en conmemoración del nefasto 9/08/1945.








Los únicos guiris que he visto en toda la ciudad han sido en el museo...el resto del día me ha dado la impresión de ser el único hombre blanco de la zona, y ya me he llevado más de una mirada punzante, y es que como bien dijo una vez Woody Allen..."los asiáticos no miran, sospechan".


De vuelta a casa ha habido tiempo de parar en una especie de "brico" donde te podías encontrar de todo. Aquí a cualquier envoltorio le ponen un careto de dibujo animado japonés, aunque sean compresas o lavavajillas. 
En cualquier sitio te encuentras carteles con dibujos sonrientes o tipo pokemon, y los cachibaches que venden tipo llavero y tal son la leche. (En esta ciudad la "mascota" es una rodaja de pastel típico portugués, por supuesto con ojos y patas..)...
...pero de nuevo que se puede esperar de gente que entre palillos japoneses, artefactos para el hogar no conocidos en occidente y herramientas para bricolaje te encuentras frasquitos enanos con peces tropicales dentro, al módico precio de 7€...





en fin...mañana si se puede más...
arigatoo gozaimasu por la atención..





No hay comentarios:

Publicar un comentario