Llegados allí a las 8h., decidimos quedarnos por allí antes de ir al hotel, y dimos con un puesto de información donde un tío super amable nos ofreció bicis eléctricas para recorrer la zona y nos guardó las maletas. La verdad es que es gente que nos da 100.000 vueltas en educación.
Kamaishi es o era una pequeña ciudad costera, vinculada a la industria del acero y con un puerto comercial.
Pobres ballenas..un día le metí caña a Ayumi con este tema y me contestó que si la probaba lo entendería. O sea que si el tigre de Bengala estuviera bueno por esta gente ya no quedaría ni uno..
La ciudad cuenta con algún templete japonés, que se salvó por cierto del desastre y en un alto cuenta con un templo budista con una estatua de Buda de 48,5m., a la que pudimos subir.
Si os fijáis en el pliegue del codo se ve una puertecita negra, para que os hagáis idea de las proporciones del "bicho"...
La vista desde el "codo"...
Este templete se salvó y también un cementerio que sube por la ladera..
..Comenzamos el paseo en bici bordeando la ciudad en dirección al Buda.Lo primero que nos encontramos fue el cuartel de la poli, desierto...
Prácticamente la ciudad entera es un desastre, sólo se salvaron las casas que estaban en zonas más altas o escondidas en algún entrante de tierra o protegidas por muros oportunos que pararon el agua..
Aquí se ve desde un alto una panorámica...
Al fondo se aprecia el mar por donde entró el tsunami. Queda en pie algún bloque grande con los bajos reventados. El resto, pequeños unifamiliares, quedaron totalmente arrasados...sólo quedan las huellas en el suelo de la estructura.
Antes de la llegada del tsunami, en el puerto tenían grandes depósitos de material para emplear en la fabricación de acero, y sirvieron de muro pese a todo..
Más imágenes de la ciudad
La ciudad está llena de gente currando en limpieza y derribo de edificios, así como construyendo nuevos. El gobierno se ve que ha decidido declarar zonas no edificables muchas de las afectadas.
El resto son grúas machacando restos y montones enormes de hierros, madera, plásticos y utensilios de las casas arrasadas..
Hay una zona que sorprende más y es una explanada llena de coches y motos reventados, da canguelo pasar por al lado..
Lo mejor de esta gente es que tienen una capacidad de recuperación tremenda. Tienen todo bastante bien organizado. Las familias afectadas están en casas prefabricadas, con derecho a dos años. Si es cierto que se ve que no tienen la intimidad necesaria en algunos casos y hay problemas, al no tener grandes separaciones entre familias...
Hay gente que está intentando reorganizar su vida anterior levantando de nuevo sus comercios, aunque con menos ilusión por el momento.
Otra gente ha decidido marcharse a otro lugar.
También hay ONG´s echando una mano. Así tienen en un prefabricado internet gratuito, unas furgos adaptadas como bares y restaurantes, y cosas por el estilo, pero hecho con calidad.
De la gente de la ciudad que se quedó sin trabajo, muchos intentan aprobar un examen que les permita llevar un "toro" para recoger los deshechos del desastre.
..Y así va tirando por el momento. Les queda mucho todavía por levantar, aunque la moral parece que poco a poco va para arriba.
Al principio hubo algún suicidio, sobre todo de gente mayor que no pudo aguantar ver su ciudad así.
Nosotros por lo menos la gente que nos encontramos allí eran el colmo de la amabilidad, todos tratando de salir adelante con una fuerza envidiable.
Para acabar algo más alegre os pongo la foto del cenorrio que nos dimos en el único hotel que tenía vacantes, el resto estaban ocupados por currantes y familias sin casa.
El hotel estaba en un alto aunque en primera fila de mar, y sólo sufrió daños en los bajos..
Estoy vestido a la última moda del imperio nipón (me lo tenía que haber traído, aunque el que tengo en el hotel de ahora va a caer seguro...)
Gochiso sama deshita!

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